La evaluación de la actividad muscular es fundamental para fotografiar el estado de salud del paciente y para poder intervenir con rutas terapéuticas altamente personalizadas.

Los protocolos funcionales permiten evaluar en unos minutos marcha, postura, movilidad del segmento lumbar y cervical
y oclusión dental, proporcionando un soporte indispensable para la definición de la terapia más adecuada y en el análisis pre-post tratamiento.

Electromiógrafo con sensores inalámbricos para el análisis dinámico de la actividad muscular

El uso de nuestro sistema de electromiografía FREEEMG 1000 junto al sensor inercial G-SENSOR permite obtener una visualización inmediata del comportamiento del músculo de referencia en relación con el movimiento realizado.

Valoración fácil, rapida y precisa de los pacientes

Gracias a los protocolos funcionales es posible realizar el análisis de movimientos específicos para cada segmento corporal, de manera que tenga a disposición una evaluación global que permite formular un auténtico “diagnóstico funcional” considerado como la identificación de cualquier disfunción del movimiento, capacidad residual y estrategias compensatoria.

¿Cómo camina el paciente?
¿Cuándo y cuánto se activan sus músculos durante la marcha?

Con el protocolo WALK es posible verificar si el paciente tiene una buena coordinación y simetría del movimiento o en cambio si, debido a trastornos neurológicos o ortopédicos, la marcha está comprometida y alterada en algunas de sus fases.

¿Los músculos del paciente trabajan de manera simétrica durante el mantenimiento de una determinada postura?

Con el protocolo STATIC POSTURE es posible evaluar si los músculos del lado derecho e izquierdo del tronco se activan de manera simétrica durante el mantenimiento prolongado de una postura estática.
Las disformidades de la columna pueden mostrar su aparición a través de una diferente activación de los músculos paravertebrales.

¿El paciente presenta una predisposición al dolor de espalda?

Con el protocolo FLEX-RELAX es posible evaluar si los músculos lumbares se relajan durante el mantenimiento de la posición flexionada del tronco. La ausencia del fenómeno de relajación indica que los músculos están contractos también cuando no deberían estarlo llevando con el pasar del tiempo al desarrollo de lumbalgia.

¿El paciente puede mover el brazo fácilmente? ¿Tiene dolor del hombro?

Con el protocolo SHOULDER MOBILITY es posible evaluar la capacidad del paciente de hacer suavemente los movimientos de flexión, abducción y rotación del brazo a fin de destacar la presencia de trastornos musculo-esqueléticos a nivel de la articulación del hombro.

¿El paciente muestra rigidez a nivel de los músculos cervicales?

Con el protocolo CERVICAL SPINE MOBILITY es posible evaluar la predisposición del sujeto al dolor cervical para prevenir su aparición o cronicización. La posible presencia de contracturas a nivel de los músculos cervicales, se traduce muchas veces en una limitación objetiva del movimiento.

¿Los problemas de postura del paciente dependen de una oclusión dental incorrecta?

Con el protocolo DENTAL OCCLUSION es posible evaluar el equilibrio neuromuscular durante la oclusión. El protocolo proporciona índices sintéticos que permiten establecer si los músculos están en equilibrio y por lo tanto si el paciente muestra un baricentro oclusal correcto.

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